Hablamos del hongo del eucalipto (Gymopilus spectabilis - Pholiota spectabilis), porque es en Uruguay quizás y sin quizás el más abundante y común de encontrar en nuestros campos, montes, baldios, puestos de verdura y en la feria. Es fundamental que sean frescos, que estén firmes y que no sean muy grandes porque cuanto más grandes más amargos son, y más difícil será dejarlos apetecibles. No tengo dudas que los mejores son los jóvenes y pequeños. Los especímenes más jóvenes tienen el sombrero globuloso, el cual se va aplanando con la edad. Cuanto más domine el color amarillo sobre el marrón más joven y menos amargo será el hongo. Deben ser de carne firme.
La receta para los mismos que comparto, es creo yo la forma que quedan mejor. Los he probado en vinagre y dado que no son particularmente hongos que se destaquen por su sabor, realmente el vinagre lo invade todo y personalmente no me gustan. El Dr. Talice lo define como “comestible de mala calidad, en ocasiones indigesto”, pero a pesar de todo creo que preparándolos con cariño y de la forma que corresponde tienen su lugar en la mesa.
Si los compramos problema solucionado, pero si los recogemos no arranquemos los hongos, sino que cortemos el pie a 1 o 2 cm. de la tierra. Esto ayuda a mantener los mismos libres de arena o tierra, y además normalmente la base del tallo es más fibrosa y dura.
Ingredientes
Hongos de eucalipto.
Cebollas
Zanahorias
Ajo
Limon
Hojas de Laurel
Pimienta negra en grano
Pimienta blanca en polvo
Sal
Aceite
Vinagre
Filetear los hongos al tamaño que se los va a consumir a su tiempo.
Hervir durante 20 / 30 minutos en agua limpia.
Escurrir y enjuagar con abundante agua mientras el agua salga marrón.
Volver a hervir 20 min. en agua pura, escurrir y enjuagar.
Hervir otros 20 min. pero en agua con una taza de vinagre, un puñado de sal gruesa y 2 o 3 limones cortados en cuartos.
Por otro lado cortar zanahorias en rodajas de ½ cm. de espesor, y blanquearlas durante 5 minutos en agua hirviendo con sal.
Filetear muy finos algunos dientes de ajo.
Cortar cebolla en pluma muy fina.
En una olla poner: partes iguales de aceite y vinagre común, hojas de laurel, pimienta negra en grano, pimienta blanca, el ajo, la cebolla y las zanahorias. Calentar el aceite hasta que llegue a ebullición sin dejar que fría los ingredientes. En ese momento echar dentro los hongos bien escurridos de la última cocción y continuar cocinando durante 3 a 5 minutos revolviendo siempre para evitar que se queme.
Apagar el fuego y envasar en bollones esterilizados cuidando que quede bien cubierto de liquido hasta arriba. Antes de tapar echar arriba un chorrito de aceite que forme una capa continua en la parte superior. Cerrar bien y guardar en lugar fresco.
Dan trabajo pero no hay forma que queden mal, y se conservan muy bien.
Abrazo
Mario




